Si un TFG es de por sí un trabajo importante, su desenlace es vital para obtener una buena calificación. No tiene que ser precipitado ni puede ser omitido, pero tampoco debe ocupar demasiado tiempo ni debe contener demasiadas ideas que terminen por hacer de la clausura una sección redundante.

La conclusión de un trabajo es realmente la parte más determinante para obtener una buena nota: ahí se demuestra la capacidad de dar por finalizada una exposición de la manera correcta, la capacidad de expresarse con un léxico de calidad y es ideal para comprobar hasta qué punto se han asimilado los conceptos incluidos en el trabajo.

Por ese motivo, las conclusiones de un TFG deben merecer toda tu atención. Son el final de un largo camino y es el que más peso va a tener en la nota final de la defensa, por lo que debes poner todo tu empeño en que las conclusiones del TFG sean la guinda del pastel. El broche de oro perfecto para tu trayectoria universitaria.

Las conclusiones en un TFG: qué son y qué finalidad tienen

A estas alturas creemos poco probable tener que explicarte qué es una conclusión. De hecho, si has llegado hasta aquí probablemente tus conocimientos vayan más allá. En lo que puede que sí necesites ayuda es en la redacción, ya que las instrucciones facilitadas por cada facultad son un tanto ambiguas al respecto y algunas dan una enorme libertad a la hora de escribir el trabajo, por lo que uno de los puntos que más dudas suscita entre los estudiantes de cuarto curso es cómo redactar las conclusiones de un TFG, entre otras cuestiones.

Discernir si el alumno sabe cómo realizar una conclusión de un trabajo de investigación forma parte de los aspectos que la comisión evaluadora del TFG tiene en cuenta a la hora de calificar el trabajo, y precisamente por eso es tan importante. Además, al ser la última parte que se expone es con la que el tribunal se queda más, por lo que esta debe quedar perfecta.

Hay quienes piensan, y con razón, que es un tanto injusto valorar un trabajo final de carrera en base a unas conclusiones, pero no vamos a negar las conclusiones en un TFG son fundamentales para sumar enteros a la hora de obtener unas décimas más en la calificación final. De paso, piensa que trabajar especialmente en la conclusión para un trabajo es de gran utilidad para poner en valor todo lo realizado hasta ahora.

Además, debes pensar que, con lo fácil que es hacer una conclusión en comparación con el resto del trabajo (se basa en resumir y hacer aportaciones de manera crítica a los contenidos expuestos en la defensa), no deberías dejar pasar la oportunidad de rematar el trabajo. Piensa en él como tu despedida de la universidad, y esta debe ser por todo lo alto. No te mereces menos.

Cómo redactar adecuadamente las conclusiones de tu TFG

A pesar de que el TFG es un trabajo de investigación, no se espera que seas un experto en la materia ni tengas conocimiento de todas las novedades que se cuecen en la disciplina. En cambio, sí se espera que lo parezcas.

Para conseguirlo, debes estructurar el trabajo de una manera específica (puedes consultar la guía docente para ceñirte a lo propuesto por el departamento) y debes esforzarte por incorporar tus aportaciones críticas en el apartado final.

Esto para el tribunal es de enorme interés porque le permite comprobar de qué manera el alumno ha asimilado los conocimientos que han pasado por sus manos y que ha plasmado, con mayor o menor éxito, en el discurso de su trabajo.

Pero no te agobies, vamos a empezar por el principio: cómo redactar las conclusiones de un TFG correctamente para considerarse aptas para ser presentadas ante un tribunal. Lo mejor es que empieces con una idea muy simple: comunicando lo que te ha transmitido el trabajo.

Empezando las conclusiones del TFG

La conclusión de un trabajo debe desarrollarse con naturalidad y no debe ser, en ningún caso, una crítica feroz hacia alguien determinado, aunque se hayan encontrado fuentes que contengan datos refutables a día de hoy.

Gran parte de la bibliografía fue aceptada en su momento y debes pensar que en cada momento de la historia se contó con unos avales que amparaban las opiniones e informaciones expresadas. Por tanto, no te centres tanto en criticar por criticar, sino en aplicar los conocimientos actuales a las fuentes utilizadas.

Por otra parte, como realizar una conclusión de un trabajo de investigación debe contener referencias a datos específicos utilizados en el discurso del trabajo, es primordial que relaciones contenidos y apliques lo aprendido a lo largo del Grado para dejar constancia ante la comisión evaluadora de que sabes aplicar la teoría a un proyecto práctico.

En caso de que no tengas claro cómo empezar las conclusiones de un TFG, lo mejor que puedes hacer es señalar, en una copia en sucio, los datos más polémicos o los que sepas que van a suscitar dudas entre los miembros del tribunal.

Es fundamental que hagas referencia aquí a cualquier punto conflictivo para no dejar pasar el hecho de que, a lo mejor, has errado el tiro hablando sobre un determinado aspecto o no has tratado correctamente la cuestión. La conclusión para un trabajo es lo que el comodín a la baraja de cartas, y puede jugar en tu beneficio si sabes jugar bien.

Consensuando los contenidos

No olvides que el TFG es un trabajo tutorizado, y que todos los contenidos deben contar con el beneplácito del tutor. Pon especial énfasis en la conclusión: para un trabajo de estas características, vas a necesitar sacar todo tu arsenal para redondear el trabajo si lo que buscas es optar a la máxima calificación.

Insístele al tutor de que ojee el epílogo del trabajo y pregúntale cualquier aspecto que te genere dudas. Comparte con él qué pretendes explicar y cómo lo quieres enfocar, ajustando además el grado de la crítica para que sea contundente, pero en absoluto voraz.

Ten presente que tu tutor, como profesor de universidad que será, también es corrector de TFGs y formará parte de las comisiones evaluadoras. No de la tuya, puesto que los tutores no pueden corregir sus propios trabajos tutorizados, pero sí de otros estudiantes, por lo que él ya sabrá qué es una conclusión en un proyecto así y cómo debes enfocarla según el tema.

Tips para que las conclusiones del TFG queden perfectas

Para que sepas cómo redactar las conclusiones de un TFG de la manera adecuada, y poniendo en común todo lo expuesto hasta ahora, vamos a darte una serie de pequeños consejos para que las conclusiones de tu TFG queden perfectas:

  • Utiliza frases cortas. Lo mejor es que la conclusión para un trabajo sea fácil de entender y tenga ideas muy concretas. Para dar la sensación de contundencia y de que tienes claro lo que tienes que decir, no debes alargar artificialmente las frases. Esto jugará a tu favor.
  • Estructura el epílogo. Como realizar una conclusión de un trabajo de investigación no es lo mismo que hacerla para uno de esos pequeños proyectos del cuatrimestre, debes poner especial atención a la coherencia gramatical y semántica de este capítulo. Crea una introducción, un nudo y un desenlace para este capítulo concreto, y asegúrate de cerrar bien el trabajo para dejar buen sabor de boca al tribunal.
  • Cuida la redacción. Quizá infravalores esta cuestión, pero nunca alcanzarás la máxima nota si no sabes cómo redactar las conclusiones de un TFG de la manera apropiada. Y no nos referimos solo a no tener faltas de ortografía; más bien a saber desarrollar un discurso coherente y que fluya en base a una idea concreta.
  • Mide tu grado de crítica. Cuidado con sobreactuar en la defensa del trabajo: una crítica demasiado feroz dejará una mala sensación en el tribunal. Si vas a emitir una crítica negativa sobre algún autor o en relación a alguna cuestión, trata de mostrar empatía y ponte en la piel de quien criticas para analizar su contexto. Si no sabes cómo empezar las conclusiones de un TFG, es mejor que peques de cautela al principio y que vayas añadiendo ingredientes que vertebren tu discurso un poco más adelante.
  • Sé capaz de aportar algo. Pero no todo gira en torno a saber cómo empezar las conclusiones de un TFG: también debes hacer tu propia aportación al tema. Al fin y al cabo, un TFG es un proyecto de investigación y, como tal, debes ser capaz de hacer, aunque sea, una aportación novedosa dentro del tema tratado. Esto es fundamental, sobre todo si añades una crítica negativa a las fuentes consultadas.
  • ¡No utilices plantillas de Internet! No solo porque los trabajos suelen pasar los filtros de un software antiplagio y, en caso de detectar fraude, el trabajo sería descalificado ipso facto, sino porque esto, lejos de ser una ventaja, encorsetan demasiado tu discurso y te obligan a adaptarte a una manera de escribir que no encajará con la tuya. Esto se notará y el tribunal podría echártelo en cara en el turno de preguntas, así que desecha la idea y escribe tus propias conclusiones.