Aunque lo común es reservar el segundo curso o el tercero para solicitar una beca Erasmus, hay quienes aprovechan el último curso académico para vivir la experiencia de formar parte de la comunidad universitaria en otro país.

Pero hacerlo quiere decir que no solo hay que afrontar el reto de superar las asignaturas del curso, sino que tendrás que hacer frente a la defensa del Trabajo de Fin de Grado en una universidad extranjera, con todo lo que ello supone. Pero no te preocupes: en realidad, lo importante no es saber cuándo se hace el Erasmus, sino cómo se afronta la experiencia.

¿Es obligatorio hacer el TFG si te vas de Erasmus en cuarto de carrera?

La unificación de los criterios educativos y académicos que supuso el Plan Bolonia, implantado en España en 2010 tras su aprobación tres años antes. Esto se hizo para integrar a España dentro del Espacio Europeo de Educación Superior, EEES, lo que facilita la adaptación en caso de, por ejemplo, estudiar en una universidad extranjera.

Si bien la realización del TFG en otro idioma es un desafío mayúsculo, es importante concretar con los tutores y coordinadores Erasmus los requisitos y las necesidades especiales que pueden surgir en tu situación si vas a hacer el TFG estando de Erasmus en cuarto de carrera.

Lo que más suele preocupar a los estudiantes que se encuentran en esta situación es el idioma. Aunque existen programas para estudiantes Erasmus que quieren (y deben) aprender el idioma del país de destino, existe cierta flexibilidad por norma general para que el estudiante realice una defensa en una situación cómoda donde pueda utilizar un idioma común (el inglés suele ser una buena opción). Sin embargo, esto depende de cada departamento y de la universidad de destino.

Respondiendo a la pregunta: sí, los criterios de Bolonia y del EEES establecen que todo estudiante universitario de Grado debe realizar una defensa final de un proyecto de investigación para graduarse. Pero no te preocupes: puede ser una experiencia realmente apasionante el llevar a cabo una investigación en una universidad extranjera.

Consejos para que la defensa del TFG sea un éxito si estás de Erasmus

Pronto te darás cuenta que en realidad da igual si te vas de Erasmus en segundo de carrera o en cuarto: el método de estudio que tendrás que seguir no se diferenciará mucho del que tendrás que aplicar en la universidad de destino.

Lo que sí debes tener en cuenta es que no se te pedirá menos por ser un estudiante Erasmus. Un proyecto de investigación como es un TFG debe ser tratado y tutorizado por un profesor de la universidad, que normalmente es el que ha propuesto el tema. Eso permite al estudiante tener acceso a un punto de vista experto, ya que el profesor normalmente es especialista en la disciplina a la que pertenece el tema.

Es muy posible que por tu condición Erasmus tengas algunas ventajas, como poder simplificar las frases o utilizar un idioma diferente en la defensa oral para poder llevarla a cabo si es que no te sabes defender correctamente.

Sin embargo, el nivel de exigencia será el mismo en cuanto a contenidos y requisitos técnicos, por lo que te pueden servir estos consejos que te damos a continuación para poder aprobar tu TFG estando de Erasmus.

  • Simplifica las frases. Utiliza datos y no verborrea para parecer que sabes más de lo que realmente sabes. Los profesores apreciarán más tu capacidad para obtener datos concretos y fidedignos, así como para llegar a conclusiones adecuadas, y no tanto la manera de saber expresarte en un idioma que ya se sabe que no es el tuyo. Sé práctico.
  • Consulta cada avance de tu trabajo con tu tutor. Esto en teoría debería pasar siempre, aunque por desgracia en la práctica muchos alumnos se ven obligados a seguir adelante con el trabajo sin la tutela del profesor. Utiliza todos los canales a tu alcance para obtener el visto bueno del tutor del TFG, y no olvides que debe cumplimentar una hoja con al menos tres firmas que certifiquen que se ha desarrollado el trabajo conforme lo estipulado.
  • Si te atascas, actúa con naturalidad. Es un error querer fingir que la situación te resulta cómoda, porque todos los presentes sabrán que no es así. Se trata de una exposición oral que debes hacer en un idioma que no dominas, delante de un tribunal que no te conoce y que te da un tiempo límite para defender el trabajo. Además, tu graduación depende de la aprobación de este trabajo. Es normal que te atasques. Si eso sucede, actúa como lo que eres: un humano que no es perfecto, que sabe corregirse y salir de una situación embarazosa.
  • Utiliza bibliografía de referencia de las bibliotecas públicas. Hay destinos que son un paraíso para los amantes de las letras porque cuentan con algunas de las bibliotecas públicas más famosas del Viejo Continente. No lo desaproveches y disfruta de la visita mientras te culturizas y añades aportes de gran valor a tu trabajo.
  • No vayas de colega con el tribunal. Los profesores son profesores, y por muchas concesiones que te hayan dado, debes mantener el máximo respeto y el saber estar que se le presupone a un estudiante adulto. Eso denotará que, a pesar de tus dificultades, te sabes tomar en serio el proyecto y que tratas de defenderlo con toda la dignidad posible.
  • Empieza explicando tus limitaciones. Pero cuidado con cómo lo haces, ya que podría sonar como una excusa. Tampoco te recrees en ello, simplemente haz saber a los presentes que vas a intentar explicarlo de la forma más clara posible, y ofrécete a resolver cualquier duda de tu exposición durante o al finalizar la misma.