Hacer un TFG no es tarea fácil: es un trabajo que exige muchas horas de dedicación entre labores de investigación, tutorías, correcciones y ampliaciones, por no hablar de la maquetación de la presentación oral o de los ensayos que se requieren para exponer con soltura el discurso ante el tribunal evaluador. Para no echar por tierra todo el esfuerzo llevado a cabo hasta ahora, vamos a echarte un cable dándote útiles consejos para que sepas cómo hacer una buena presentación del TFG y graduarte por todo lo alto. ¡Es hora de cerrar por todo lo alto estos cuatro años de carrera universitaria!

Estructura tu discurso

En la nota final de la presentación del TFG influyen numerosos y muy variados factores, pero uno de los más importantes es el de demostrar que se dispone de la capacidad para crear un discurso coherente y lógico y exponerlo de manera adecuada ante el tribunal. Es imprescindible que crees un discurso lógico y estructurado para explicar al jurado cuáles son los conocimientos adquiridos durante la elaboración del mismo, qué metas has satisfecho a nivel personal y cuáles son tus aportaciones a la disciplina. Tu trabajo debe ser enriquecedor y estar bien documentado, lo cual se debe demostrar en la presentación escrita y tiene que estar complementado en la defensa oral.

Por muy avanzados, documentados y bien fundamentados que estén los conocimientos y datos incluidos en tu trabajo, si te demuestras incapaz de elaborar un discurso lógico el TFG no se considerará válido. Por eso debes saber cómo hacer la presentación de un TFG de manera clara, concisa y eficiente, aprovechando los recursos de los que dispones para alcanzar el estatus de titulado universitario que tanto esfuerzo te ha costado durante los últimos años.

En los tiempos que corren, uno de los recursos que no pueden faltar para hacer la presentación del TFG es la informática. La tecnología pone a tu disposición un sinfín de herramientas para mejorar la estética de tu exposición, hacerla más vistosa y poder exponer de manera más clara y didáctica los conocimientos de tu trabajo. Además, resulta enormemente útil para elaborar informes estadísticos o crear gráficos que reflejen unas tendencias concretas, unos recursos que pueden enriquecer notablemente tu trabajo y redondear al alza su calificación final.

No obstante, conviene que sepas que para conseguir ese efecto tan vistoso debes evitar las herramientas de uso genérico, como Power Point, una plataforma que se queda corta en cuanto a funciones y cuenta con una presentación que deja mucho que desear para un trabajo de este calibre. Por tanto, la primera lección que debes aprender es a no elaborar una presentación en Power Point del TFG, con lo cual tendrás ya mucho ganado. ¡Ahora solo puedes mejorar!

Deja hueco para las aportaciones propias

Un TFG no es nada si el estudiante no incluye aportaciones críticas al discurso academicista de la materia que va a tratar, ya que se busca potenciar los nuevos enfoques teniendo en cuenta las tendencias tradicionales del saber. Para que te hagas una idea de cómo hacer la presentación del TFG, esta debe ser muy similar a la exposición de cualquier otro proyecto de investigación a la que, muy probablemente, hayas podido asistir a lo largo de tu trayectoria universitaria. De hecho, es bueno que tus tesis dejen margen para las críticas y las aportaciones del jurado, que podrán valorar más pormenorizadamente las aportaciones personales incluidas en tu exposición.

Sin embargo, debes saber dónde introducirlas de forma natural para que tu discurso no se precipite y mantenga la coherencia durante toda la exposición. La presentación de tu TFG debe demostrar que sabes de lo que hablas, y debes dejar claro que has investigado lo suficiente como para conocer a fondo el tema. De hecho, la mejor manera de hacer una presentación de TFG es la de crear un contraste cruzado de informaciones para fundamentar tus tesis, creando una estructura contraargumentado muy valorado en los proyectos de investigación. Es muy recomendable que, si optas por esta fórmula para exponer algunas de tus tesis, lo plasmes tanto en formato físico como digital (por esa razón tampoco es recomendable hacer la presentación en Power Point del TFG, ya que limita enormemente la cantidad de información que puedes reflejar en pantalla de manera simultánea al respecto). De esta manera, quedará constancia tanto en la valoración escrita como en la defensa oral de la fundamentación de las líneas de tu investigación.

Elabora un cierre apropiado

Aunque parezca mentira, por las características del trabajo y los límites en las fechas de entrega es necesario recordar que para saber cómo hacer una buena presentación del TFG es conveniente recurrir a las normas básicas del lenguaje. Decimos esto porque es muy habitual empezar la exposición de manera impecable y, sin embargo, precipitar el final, acabando la exposición de manera abrupta y sin apenas dejar constancia de las conclusiones del trabajo. Esto repercutirá muy negativamente en la calificación final, ya que dejar cojo el discurso denotará una dejadez en la conclusión, revelando las costuras del proceso de elaboración del TFG y delatando las prisas que habremos sufrido por presentarlo a tiempo en la convocatoria.

Si te estás preguntando cómo hacer la presentación del TFG de manera redonda, echa un vistazo a tus esquemas y ensaya nuevamente la exposición. Basta con dedicar los últimos tres minutos de la defensa a exponer las conclusiones, dejar claras qué pretensiones se han satisfecho con su elaboración y de qué manera abre las puertas a nuevas vías de investigación, si es que así ha sido. Además, para dejar una impresión todavía mejor es altamente recomendable que te muestres predispuesto a esclarecer cualquier punto que haya generado dudas en tu exposición, así como remarcar, antes que el propio tribunal lo haga, los aspectos que han podido despertar una mayor confusión entre los oyentes. La actitud lo es todo, y más cuando estás en constante evaluación, por lo que es tu oportunidad de lucirte y reflejar no solo tus dotes de investigación, sino resolutivas para explicar, de forma más didáctica, los conocimientos adquiridos. En un TFG se evalúan multitud de destrezas, y la capacidad de asimilar una crítica, reconocer un fallo cometido o proponer soluciones más adecuadas de una manera ágil y efectiva es, normalmente, valorada de manera muy positiva por el tribunal evaluador.

Podemos entender las prisas por quitarte de encima el proyecto de fin de carrera y ser, al fin, titulado universitario. Comprendemos que en un año se puede retrasar, por factores ajenos a nuestra voluntad, la correcta elaboración de la defensa del trabajo. No obstante, esmérate por elaborarlo con todo el mimo que merece y no lo presentes hasta que no esté finiquitado. Como hacer la presentación de un TFG es algo definitivo e irreversible su calificación será inamovible, y no admitirá presentaciones complementarias una vez aprobado, pasando la nota directamente a tu expediente. Por esta razón, te instamos a que te esmeres a la hora de elaborar un cierre adecuado a tu discurso, para poner el punto y final que se merece ya no solo tu Trabajo de Fin de Grado en particular, sino tu trayectoria universitaria en general.