Aunque lo fundamental está dentro del cuerpo principal del trabajo, la portada de un TFG es fundamental. Su realización es muy sencilla, pero en realidad se debe seguir una estructura clara y ordenada para que la presentación del trabajo sea inmejorable.

A continuación, vamos a darte varios trucos y ejemplos de cómo se deben hacer las portadas de los TFG.

¿Hay que poner los datos de la clase y del tutor en la portada del TFG?

Es muy conveniente que la portada incluya todos los datos relativos al trabajo, no solamente el título. Cada trabajo reunirá unas características únicas: el alumno que lo realiza, cuándo se ha defendido el proyecto, qué profesor lo ha supervisado, en qué facultad se ha presentado y a qué departamento pertenece.

Además, es importante incluir el logo de la universidad para hacer referencia a la institución donde el alumno va a presentar el proyecto, algo que quedará para la posteridad.

Si bien los datos de la clase específica y del grupo en el que se ha inscrito el alumno son opcionales, conviene incluirlos para indicar que esa inscripción puede consultarse. En caso de duda en el futuro, bastará con chequear que el alumno se ha matriculado en ese curso académico del TFG y que ha abonado las tasas correspondientes para eliminar cualquier atisbo de duda.

Pero, aunque los datos del grupo sean opcionales, el tutor sí debe ser mencionado. No hay que olvidar que el TFG es un proyecto académico que debe estar supervisado por un profesor titular y, de hecho, se exige la presentación de al menos tres sesiones de tutorías para certificar la implicación del tutor en la supervisión del trabajo.

¿Es obligatorio insertar el logo de la universidad en la portada de un trabajo de universidad?

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Obligatorio no es, pero sí es muy conveniente. No existen requisitos específicos con respecto a los grafismos que se han de utilizar en los Trabajos de Fin de Grado, pero al incluirlo estás asociando la institución a una imagen, lo que resulta muy visual. De esta manera, se consigue asociar el trabajo con la facultad y la universidad a la que pertenece.

Por ejemplo, si presentamos un TFG del Grado de Filología Hispánica de la Universitat de València, la portada de ese trabajo de fin de grado tendría que incluir el logo y tipografía de la Facultat de Filologia, Traducció i Comunicació, y después contar con el logo y el sello de la Universitat de València.

Las portadas para los TFG deben ser sencillas y simples, pero contar con toda la información visible, y esta estructura es fundamental para lograrlo.

¿Qué deben incluir las portadas para que el TFG quede perfecto?

Si buscas la excelencia también en la portada de tu TFG, tienes que seguir una serie de pasos. Para empezar, tendrás que colocar en el centro de la página el logo de la universidad o institución donde el proyecto va a ser presentado. No hace falta que incluya el nombre, simplemente con el logo es suficiente.

El título del TFG debe quedar visible en el centro, justo bajo el logo de la universidad. Si es en una tipografía específica de letras capitales, mejor.

Dejaremos el margen inferior de la página para incluir nuestros datos. Los apellidos, el nombre, el tutor que ha supervisado el trabajo, la fecha de la defensa y, si quieres, puedes incluir la fecha de finalización y el grupo en el que te has inscrito durante el presente curso académico.

No olvides que es conveniente añadir a qué titulación pertenece tu trabajo. Aunque por el tutor o por el título del trabajo se pueda deducir, es importante que se especifique cuál es el Grado al que pertenece el proyecto porque puede haber confusiones en el centro con el paso del tiempo. Recuerda que muchos títulos son reciclados de un año para otro y cada curso se presentan decenas de TFGs nuevos, por lo que cuantos más datos incluyas, mejor.

Para mantener esta estructura, puedes utilizar cualquier procesador de textos que permita editar el documento con imágenes insertadas. De hecho, las portadas para el TFG se hacen bastante bien en Word, por lo que no tendrás problemas para hacerla en el mismo archivo.

He hecho muchas portadas para otros trabajos en la universidad; ¿me sirve de algo?

Si bien hacer trabajo en la universidad capacita al estudiante para mejorar su destreza a la hora de redactar nuevos contenidos y hacerlo de forma más eficiente, en realidad las portadas del TFG son tan específicas que no es posible decir que sirva de algo haber hecho otros trabajos los cursos anteriores.

Es más, la portada de cualquier otro trabajo de la universidad seguramente no se parezca en nada a la que vas a tener que hacer para el TFG, aunque algunos alumnos deciden hacer uso de los mismos logos y la misma tipografía para ir ensayando de cara a la realización del TFG cuando vayan a defenderlo.

Ten en cuenta que la defensa del TFG puede ser parcial, en cuyo caso únicamente se toma como referencia la parte escrita y se renuncia a la defensa oral. Dado que es una modalidad simple, la calificación máxima baja hasta el 7, pero el aprobado solo se obtiene alcanzando el 5, por lo que el margen de error es más pequeño y se penaliza más cualquier error cometido en el documento.

Eso quiere decir que, si decides elegir la defensa simplificada, vas a tener que vigilar que la estética del trabajo sea perfecta para no suspender la defensa.