Los exámenes durante la carrera universitaria sacan a relucir tu verdadero yo. Como ocurre en cualquier grupo de amigos en el que siempre hay uno que es el impuntual, otro que es el que siempre está mediando en los conflictos, aquel que siempre lleva la razón – o eso cree – o el que siempre anima todas las fiestas, también podemos identificar patrones de personalidad en el ámbito académico.

Los exámenes universitarios son momentos de tensión. Unas semanas frenéticas en las que te juegas buena parte de tu evaluación. Por ello, los nervios se encuentran a flor de piel y tendemos a mostrar nuestra parte más irracional y, también, a potenciar los rasgos que, de por sí, nos definen. Te explicamos.

Si tienes un compañero de clase que tiende a ser algo neurótico simplemente por los trabajos, te recomendamos armarte de paciencia durante el período de exámenes porque la vas a necesitar si estás a su lado.  En el otro extremo, podrás encontrar al pasota. Si no se ha preocupado por las clases ¿por qué va a hacerlo en los exámenes? Seguramente juegue todas sus bazas en la recuperación que, para sorpresa de todos, aprobará seguro. El pasotismo no está reñido con la confianza en uno mismo.

Estos son solo algunos de los perfiles que podemos encontrar, pero, ¿qué hay de todos los demás? Si quieres descubrir que tipos de alumnos en examen te puedes encontrar y aprender a gestionarlos de la mejor manera posible, quédate, este artículo te interesa.

El que lo sabe todo y te lo hace saber

Comenzamos fuerte con uno de los perfiles más típicos y, también, más odiados por todos en épocas de exámenes.

En este caso podemos encontrarnos con dos tipos: aquel que lleva estudiando desde comienzo de curso y, por supuesto, se sabe al dedillo los apuntes, comas y puntos incluidos, o aquel que no ha destacado durante el curso por ser un alumno ejemplar pero justo ese examen se lo sabe a la perfección.

Independientemente de uno u otro perfil, ambos harán lo mismo: decirte una y otra vez lo bien que se saben el temario. Da igual si tú o tus compañeros lo lleváis mejor o peor, este tipo no ve más allá de sí mismo en épocas de exámenes. Casualmente son los mismo que, en caso de llevar fatal el temario, no querrán hablar con nadie y mucho menos saber lo bien preparado que llevan los demás el temario.

¿Te gustaría encontrártelos en un examen? Apostamos que no.

El que no ha dormido

Estas pobres almas estudiantiles en pena son avistadas desde lejos. Sus ojeras, rostro medio pálido y pelo desenfadado nos advierten que no han pegado ojo en toda la noche. Nervios, inseguridad, miedo al suspenso… la cabeza de este perfil es un hervidero que no les deja descansar un minuto.

Al terminar el examen, cogerán su mochila e irán directos a dormir 24 horas seguidas.

El dramático

Da igual que examen sea. Para el estudiante dramático todos serán como una travesía por el desierto. Frases como: “voy a suspender”, “no me sé nada”, “no me va a dar tiempo a redactarlo todo” o “¿Cuándo es la recuperación? Para ir preparándomela” son algunas de sus frases estrella. Todo ello acompañado del rostro más dramático que jamás Hollywood haya visto.

Si necesitas unos momentos de paz antes del examen, refúgiate lejos de este perfil, te contagiará su pesimismo sin que te des cuenta.

El extremadamente positivo

Lejos de decir que la positividad es mala, sí diremos que, en exceso, es una auténtica pesadez. Todos nos alegramos de tener cerca a ese compañero al que nada ni nadie le quita una sonrisa.

Es aquel que se caracteriza por frases como: “Esto está hecho ya” “No os preocupéis, que va a salir bien”, “Vamos chicos, que esto está aprobado”, que en lo más profundo de tu corazón agradeces pero que, en momentos de tensión como en un examen, preferirías un poco menos de filosofía Mr. Wonderful y un poco más de silencio.

El chuletas

“El chuletas” no pasa desapercibido. Ese rostro que rebosa tranquilidad, esos bolsillos llenos de papeles, o ese estuche que esconde algo más que bolígrafos, le dan la seguridad que necesita.

Algunos utilizan la más novedosa tecnología para alcanzar los aprobados. Pero cuidado, los profesores también están al corriente de las últimas tendencias en chuletas y formas en las que los alumnos reciben información privilegiada durante el examen.

Lejos de disimular que lleva alguna ayuda extra para superar el examen, “el chuletas” se dedicará a comentar a diestro y siniestro que tiene un as bajo la manga y que, obviamente, no dudará en usarlo.

Durante el examen, lo verás levantando la mirada hacia el profesor cada 10 segundos. ¿De verdad compensa tanta tensión? Si eres un alumno que se pone nervioso, descarta esta opción, te pillarán fijo.

El despistado

A este perfil lo identificarás porque no aparecerá por la clase donde tiene lugar el examen. Otro edificio de la facultad, otro piso u a otra hora serán las opciones escogidas por el estudiante despistado que, con suerte, se habrá preparado el examen que toca.

Lo cierto es que este tipo de estudiante nos da muchas alegrías y buenos momentos, aunque él tenga que aprender a lidiar con sus despistes.

El que se encierra en sí mismo

Faltan 15 minutos para el examen. Van llegando tus compañeros y empezáis a comentar qué tal lo lleváis, si os lo sabéis mejor o peor, las dudas que tenéis de última hora… todos compartís vuestras opiniones, pero hay alguien que no.

Este tipo de estudiante de examen lo reconocerás porque solo está de cuerpo presente, su cabeza está repasando toda la información. No escucha, no siente ni padece, está encerrado en su propio mundo. Lo cierto, es que transmite mucha paz.

El que dice que va a suspender, pero…

Llega el peso pesado de los alumnos odiosos. Este perfil no puede faltar en ninguna clase, como tampoco aquel que siempre se presenta a delegado.

El tipo de estudiante que siempre dice voy a suspender pero que luego ¡Oh sorpresa! Jamás bajará de un notable. Llegados a este punto de vida su académica, cabe preguntarnos ¿No se han dado cuenta de que nunca suspenden? Sí, pero a este tipo de estudiantes les va el drama y tenemos que quererlos así.

El supersticioso

Un San Pancracio, una mano de Fátima, una brujita de aquella feria medieval de su pueblo… La mesa del estudiante supersticioso, cuando se enfrenta a un examen, es un ejemplo de la más absoluta superstición.

Como Emilio en Aquí no hay quien viva cuando se presentó al examen de acceso a la universidad, este tipo de alumnos creen que su amuleto tiene una onda expansiva que ayudará al resto de compañeros. ¿Qué puedes perder poniéndote a su lado?

Estos son los perfiles de alumnos más frecuentes en los exámenes. Por supuesto, podemos citar a otros muchos otros que también se merecerían un post aparte. Y tú, ¿qué tipo de alumno eres en un examen?